Revelado Digital 1
Hace años, las cámaras de fotografía solo funcionaban con película química, el fotógrafo tenía un cuarto oscuro para revelar las fotos y el proceso era bastante complicado. Hoy en día, con cámaras digitales asequibles, el ordenador ha tomado su lugar. En este artículo veremos los filtros básicos que podemos emplear en nuestras fotografías para mejorarlas, como si tuviéramos nuestro propio cuarto oscuro.
Las pantallas de este artículo se corresponden con Photoshop CS2 para mac, pero son similares en otras plataformas y existen equivalentes de las funciones utilizadas en Gimp.
En este artículo veremos el uso de tres herramientas: Niveles, Curvas y Máscara de desenfoque, que podemos utilizar para mejorar nuestras fotos.
Niveles
El histograma es una representación de la distribución tonal de una imagen digital. Indica el número de píxels para cada valor tonal.
Para entender estas herramientas debemos primero aprender a interpretar el histograma de una imagen. Para saber más sobre qué es un histograma, visita la wikipedia.
Los niveles son la principal herramienta a utilizar para procesar fotos digitales. Esta herramienta nos permite mover o deformar los niveles de brillo de un histograma. El resultado que obtendremos dominando esta técnica, nos permitirá ajustar el brillo, el contraste y el rango tonal de la imagen, al especificar un punto negro, un punto blanco y uno de tonos medios de nuestra imagen. Cada histograma depende de la imagen que representa, así que es único para cada imagen y no existe un método de ajuste que sirva para todas las fotos. Se trata por tanto, de una técnica que hay que aprender de forma empírica. Si aprendemos a ajustar correctamente los niveles de los histogramas obtendremos una mejor representación de los tonos en la imagen final.

Lo primero será crear una capa de ajustes de nivel para trabajar, de forma que la foto original no se modificará. Para ello seleccionamos el menú capas de filtros.
Podemos ajustar los niveles de dos formas:

Marcar el punto blanco y el negro
Con el cuentagotas de la derecha marcaremos el punto más blanco de la imagen, con el de la izquierda, marcaremos el punto más oscuro. También podemos seleccionar un punto intermedio con el cuentagotas central (un gris al 18%).
Puede ser un poco complicado para los no expertos, ya que el ajuste se hace de forma visual pero es una herramienta muy importante y vale la pena aprender a utilizarla. Normalmente es más fácil seleccionar el punto blanco, en una luz directa o un reflejo. El punto negro puede ser más difícil de localizar, lo mejor es mirar bien la foto y estudiar de donde viene la luz. Donde no puede haber reflejos, tendremos el punto negro.
Haciendo clic sobre la foto, puedes ver que el punto blanco se corresponde con el bordillo de la escalera izquierda, donde el sol da de pleno y el punto negro se encuentra en el interior de la ventana central que se encuentra de espaldas a la fuente de luz, seguro que ahí no llega mucha luz.
Haciendo esto deformamos el histograma, de forma que el punto más a la derecha se corresponde con el punto más iluminado de la imagen y el punto más a la izquierda con el más oscuro.
El cuentagotas del centro funciona de forma un poco diferente, con él podemos seleccionar una zona de la imagen que debería ser gris, sin color –muy útil cuando aparece algún objeto en la foto que no tendría que tener ningún tono de color– al seleccionarlo con este cuentagotas, eliminaremos el color en ese tono cambiando el balance de blancos de la imagen.
De momento obtendremos una foto con más dramatismo ya que aprovechamos completamente el espectro, mejorando el brillo y el contraste de la imagen. Prueba a hacer un ajuste fino con el punto intermedio –el triángulo gris que se encuentra por debajo en la parte central del histograma– si la imagen queda demasiado oscura.
Niveles manuales
En lugar de estirar el histograma como hemos hecho con los cuentagotas, podemos disminuir la amplitud del mismo arrastrando los triángulos blanco y negro (derecho e izquierdo). Conseguirás el mismo efecto o muy parecido pero la ventaja es que vas viendo el cambio gradualmente en la foto y puedes evaluar mejor tus preferencias. En la parte superior de la paleta de niveles hay un selector para los canales de color, el mismo proceso puede aplicarse para cada uno de los colores primarios RGB.
Hay que ser muy cuidadoso al utilizar la capa de niveles y no todas las fotos las podremos mejorar con esta técnica. Podemos ver las zonas más conflictivas pulsando Alt a la vez que movemos los triángulos. Si la imagen permanece totalmente negra mientras movemos los triángulos del blanco o del negro, no tendremos saturación “clipping”. Si aparecen tonos amarillos o rojos, estos nos indican las zonas que aparecerán saturadas en la imagen, como puedes ver en el ejemplo de la izquierda. No obstante, eso no quiere decir que esta zona aparecerá completamente blanca –solo que alguno de los colores primarios R, G o B, ha alcanzado el nivel de saturación–. El cursor del centro se utiliza para compensar los niveles, por ejemplo si movemos el triángulo blanco para ajustar el histograma, toda la imagen puede quedar un poco sobre expuesta, moviendo el cursor central podemos compensar el efecto manteniendo un contraste aceptable.
Un posible efecto secundario del ajuste de niveles es la posterización, es decir que se reduce la gama cromática de la imagen apareciendo bandas de colores uniformes donde antes había mucho detalle.
Curvas y Niveles son herramientas muy potentes, utilízalas con cuidado, realiza pequeños incrementos y observa constantemente los resultados.
Curvas
Las capas de Curvas funcionan como los niveles pero con un poco más de control sobre lo que hacemos. Básicamente la capa de curvas indica la conversión entre un tono de entrada y la correspondiente salida en una matriz de 0 a 255 valores de gris, una línea diagonal que pase exactamente por el centro dejará el ajuste de Curvas sin cambios. A diferencia de los Niveles donde podemos ajustar el punto blanco, el negro y un tono intermedio, en las Curvas tenemos un control más preciso en toda la gama. Podemos añadir puntos de control; los puntos negros que ves en la gráfica de la izquierda, hasta un total de 16. Normalmente debería se suficiente con 3 puntos: uno para las zonas luminosas, uno para el punto medio y otro para las zonas oscuras, mas el blanco y el negro que son los finales de la curva. Si se modifica la curva de forma exagerada, se reducirá la gama tonal, para tener un control más preciso sobre un tono prueba a ampliar la ventana de ajuste de curvas con el botón de la parte inferior derecha de la ventana.
El concepto principal a tener en cuenta con las Curvas es que nunca se puede añadir contraste en una zona sin eliminarlo de otra. Este filtro sirve para redistribuir el contraste de una imagen. Además las curvas mantienen la jerarquía tonal en la imagen, es decir, que si una parte de la imagen es más brillante que otra, lo seguirá siendo después de aplicar el filtro; aunque no necesariamente en la misma cantidad.
¿Cómo se en que parte de la imagen hago los ajustes? Con la paleta de curvas en la pantalla, pon el cursor sobre el punto que desees identificar en la imagen. En un instante se convertirá en un cuentagotas, entonces pulsa el botón del ratón y verás en la parte inferior de la paleta las coordenadas del punto. Si mueves el cursor sobre la diagonal de la paleta, veras las coordenadas de la diagonal, solo tienes que elegir las que habías obtenido antes.
Muy importante, el concepto de curvas implica que añadir contraste a una zona tonal lo disminuirá en otra. En otras palabras, la paleta Curvas redistribuye el contraste de la imagen. Es decir que tenemos una cantidad de contraste dada que debemos utilizar convenientemente en nuestra imagen, cómo lo hacemos depende de nuestra percepción y puede ser distribuido uniformemente en toda la imagen, línea diagonal o de forma irregular, curvas.
Máscara de desenfoque
La máscara de desenfoque es una técnica que se basa en desenfocar la imagen para obtener más detalle. Aunque pueda parecer contradictorio obtendremos mejor textura y detalle en nuestras fotos. Una máscara de desenfoque no puede obtener más detalle del original, pero puede mejorar su percepción aumentando la acutancia. Éste método se puede aplicar a prácticamente todas nuestras fotos y es uno de los más utilizados. El truco consiste en utilizar una versión un poco borrosa de la imagen y sustraerla de la imagen original. Esto hace que se detecten los ejes de las distintas formas que aparecen en la imagen –técnicamente un filtro paso alto– aumentando el contraste a lo largo de todas las formas.
Para hacer la máscara de enfoque solo tenemos que hacer una copia de nuestra imagen en una capa (duplicar capa), y aplicamos un filtro Paso Alto.
En Photoshop encontramos dos maneras de hacerlo. En el menú Filtro>Enfocar>Máscara de desenfoque o Filtro>Otro>Paso alto. Personalmente prefiero el segundo método, aunque el filtro Paso Alto tiene menos parámetros, me gustan más los resultados obtenidos. La capa a la que aplicamos el filtro quedará en gris, y veremos las zonas de contraste como más oscuras. Si observamos manchas blancas, tendremos que ajustar el tamaño del píxel para que no aparezcan zonas sobre expuestas. En la imagen de arriba puedes ver el original, la máscara y el resultado final pulsando en los botones.
Una vez aplicado el filtro Paso Alto o Desenfoque cambiamos el modo de fusión de la capa por Superponer.

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